Se llevó a cabo una nueva audiencia del juicio por el cuádruple homicidio que tiene a Juan Pablo Ledesma como el acusado del cuádruple crimen del Barrio 134 Viviendas ocurrido en noviembre de 2016.

En esta ocasión, el protagonismo lo tuvieron cuatro testimonios, tres vinculados estrictamente al estudio de la personalidad y el entorno de Ledesma, y el restante fue el relato del primer policía que acudió al lugar donde se encontró a los cuatro fallecidos y al propio Ledesma con heridas.

Ante una decena de personas que asistieron a la audiencia, en su mayoría familiares y amigos de Johana Carranza, el Tribunal integrado por los doctores Rubén Chaia, Fabián López Moras y Mariano Martínez, dio lugar a los diferentes testimonios.

Inicialmente se escuchó el testimonio del comisario ayudante Eduardo Fabro, el primero de los policías en llegar al lugar de los hechos y descubrir los primeros indicios de lo que sería la escena del crimen, coincidiendo con las descripciones anteriores ya conocidas.

El psiquiatra José Alberto Cabelluzzi fue el primero de los profesionales que brindó un detalle a la requisitoria del fiscal Fernando Lombardi sobre las conclusiones a las que se arribó luego de hacer un estudio pormenorizado del estado psiquiátrico de Ledesma. Cabelluzzi pertenece al equipo técnico del Juzgado de Familia de Concepción del Uruguay, tiene 30 años como profesional y 17 dentro del juzgado.

Facultades mentales

“Nos encontramos con un sujeto sin antecedentes de patologías y al momento de la evaluación no presentó ningún signo de alguna alteración mental, no presentaba alucinaciones, los conceptos que el desarrollaba, en absoluto se podía pensar que eran parte de un juicio delirante. En términos generales puedo decir que es un sujeto con sus facultades mentales conservadas, y sin antecedentes de patologías previas”.

A lo largo de la descripción de la personalidad del acusado, el psiquiatra detalló también aspectos de su formación intelectual, a la que describió como limitada y propia de la formación educativa de un sujeto de su nivel socio económico.

En cuanto a la descripción que el propio Ledesma hizo de su relación con quien fuera su esposa, Johana Carranza, una de las cuatro víctimas, el psiquiatra resaltó el hecho que el acusado la describiera como “muy liberal”, sin embargo, los testimonios y estudios posteriores revelaron que esto no era así, sino que, por el contrario, era “muy cerrada”, según el propio profesional.

De igual manera se hizo referencia a que Ledesma nunca consideró los insultos como un maltrato hacia Carranza, y hasta “recordó que en alguna oportunidad le habría dado alguna cachetada”.

Ante la consulta acerca de la falta de memoria de Ledesma sobre los hechos de aquella madrugada, el psiquiatra resaltó que durante sus entrevistas quedó constancia que, según los antecedentes, el sujeto nunca había tenido problemas previos de memoria ni episodios similares que no le permitieran recordar los hechos.

“La amnesia total sobre ese momento solo sería explicado por un estado de inconsciencia, para lo que se deberían dar una serie de factores que no son compatibles con los antecedentes de Ledesma”, remarcó Cabelluzzi.

La defensa

El Dr. Mario Arcusin, defensor de Ledesma, consultó sobre la posibilidad de algún cambio en la personalidad del acusado luego de enterarse de que su esposa mantenía un vínculo con otra persona, de igual manera, el abogado relata la situación que el mismo Ledesma describe al momento de llegar a la casa.

“Ledesma llega a la casa, es atendido amablemente por su esposa, las niñas ingresan a la casa al grito de papá Carlitos, papá Carlitos, en referencia a Carlos Peralta, la nueva pareja de Carranza, quien, según Ledesma, se acerca hacia él en actitud amenazante, y a partir de ahí, el dice no recordar nada”.

En ese contexto, Arcusin consultó si una persona normal, como se la describe a Ledesma, podría ser víctima de un trauma que lo llevara a una amnesia como la que dice padecer.

“Una cosa es una conmoción afectiva emocional importante como la que podría haber afectado al señor Ledesma en esa situación, pero otra cosa es que esa conmoción produzca una amnesia total como la que se describe”.

Allí se describieron dos cuadros posibles que se dan en psicopatología forense: La emoción violenta y la emoción de inconciencia. Esta última da cuenta de un estado conmoción afectiva tal que produce una amnesia total de lo ocurrido, para esto es necesaria la condición previa de algún tipo de patología psíquica, que Ledesma no tiene.

Por otro lado, la emoción violenta tampoco tendría cabida en este caso según el psiquiatra. “Aquí se requiere de tres elementos, primero un suceso, una noticia, súbita, sorpresiva, inesperada e intensa que afecte los componentes éticos o morales de una persona, segundo la conmoción afectiva que esto produce, y tercero, una respuesta psicomotora no habitual en ese sujeto.

Aquí, aún encontrando a Peralta en el domicilio, se sabe que Ledesma ya tenía conocimiento de la relación sentimental de la señora con Peralta, esto no fue sorpresa, y es más, respecto de que Ledesma no recuerda nada, ese tipo de amnesia no es compatible con la emoción violenta, todos quienes han padecido la emoción violenta recuerdan los hechos, por partes, islotes, o incluso, los hechos completos”, señaló Cabelluzzi.

Un sujeto normal

El licenciado en psicología, Eduardo Gándola, por su parte, resaltó que los estudios realizados dan cuenta de “una persona que está intelectualmente y cognitivamente ubicada dentro de parámetros de la normalidad”.

De igual manera, el profesional remarcó que la personalidad de Ledesma da cuenta de un marcado egocentrismo, un persona que desestima y descalifica al otro, en este caso, en referencia directa a su esposa y el vínculo mantenido con ella. “En estos casos los intereses del otro no son tenidos en cuenta, priman los propios intereses, solamente se tienen en cuenta si los intereses del otro están al servicio de lo que necesito yo”, describió Gándola.

Sin justificativos

La licenciada Simón respondió todas las preguntas de la defensa de Ledesma.
También la licenciada Alicia Simón, una especialista en el estudio del entorno social en problemas de familia, y con una amplia experiencia en este tipo de casos, dio su testimonio luego de haber entrevistado a familiares de Ledesma, Peralta y Carranza.

Simón resaltó el testimonio del padre de Ledesma, quien hizo un relato pormenorizado sobre las horas previas a los desgraciados hechos que se producirían.

Allí se dio cuenta de las advertencias que el padre le hacía a su hijo sobre la imposibilidad de acercarse al domicilio de su esposa debido a la medida judicial que se lo impedía por hechos de violencia familiar que Carranza había denunciado. También resaltó que el padre estaba preocupado por la insistencia que su hijo intentaba restablecer un contacto con ella.

El hombre relató que su hijo además había acudido a una vidente de Rosario del Tala para que le hiciera “algún hechizo” para recuperar la relación. Sobre ese día en particular, el padre de Ledesma recuerda con mucho dolor, que las niñas estaban en su casa, y el padre las hizo vestir temprano porque las llevaría a tomar un helado, y llamativamente les hizo saludar a sus abuelos con un beso, cosa que nunca sucedía. A partir de demorarse ellos comenzaron a llamar a Johana para decirle que Juan Pablo podría aparecer con las nenas y que se fuera de la casa y evitar así encontrarse con su hijo y evitar otra denuncia.

“En algún momento de la entrevista, la mamá de Ledesma intenta justificar a su hijo, y el papá la interrumpió diciendo que lo que hizo Juan no tiene justificación, es mi hijo y lo voy a acompañar porque es mi deber hacerlo como padre”.
El próximo miércoles tendrán lugar los alegatos de esta causa que conmocionó a la comunidad de Concepción del Uruguay por le cruento del crimen que le costó la vida a Johana Carranza, Carlos Peralta, y a las niñas Luisana, de 5 años, y Candela de 7.

Fuente: 03442

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